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Cada ser humano posee siempre un ansia interna de paz y felicidad. Yo, llevaba casi tres años anhelando lo que tuve y lo que hacía, mi propia manera de llegar a esa paz interior.
Una paz que en estos años tan revueltos y difíciles, exigía el triple de mi esfuerzo, trabajo y autodisciplina para no tirarme a la desidia, ni al vacío. Para poder seguir adelante con esta vida que he decidido y aceptar aquellas dificultades que la vida nos presenta y encontrar soluciones a nuestros problemas que nos aquejan.
A veces, cuando me encontraba en una situación difícil, necesitaba un tiempo de reflexión. Un tiempo para saber qué deseaba realmente. Existían problemas que necesitaban más de unos pocos minutos para pensar, necesitaban de mucho más tiempo, y más aún cuando estaba reflexionando acerca del mejor camino a seguir en mi vida. Estar atenta a mí misma ha sido imprescindible, pues me ha permitido comenzar a modificar mis acciones derivadas de actitudes que generalmente no coincidían con lo que verdaderamente deseaba.
Ha sucedido, y mi panorama ha aumentado gradualmente en unos pocos meses de forma considerable, motivando mi propia vida, vigorizando mis sueños. Porque ya sé por donde ir... ya sé que quiero, a dónde voy, cuál es mi sueño y que debo hacer para poder alcanzarlo.
Afortunadamente todo se ha tornado claro y transparente, y es un paso más para acercarme a mi destino deseado. Pareciera que todo se entrelaza mágicamente y las coincidencias con significado me están sorprendiendo. Sé que son las primeras respuestas de mi Sintonía con mi vida.
Yo seguiré trabajando para hacerlo realidad, sé que la vida y el Universo conspirarán a favor mío, mientras siga yo trabajando en todas las cosas que tengo en mi mente, poniendo orden y prioridad en mi vida personal y profesional.
Tengo mi firme nido sobre un árbol, cuyas fuertes raíces son regadas por una tempestuosa cascada.
¡Ya tengo trabajo!
Estos dos últimos días estuve en Toledo participando en la Asamblea de la Red EAPN por parte de CEPAIM. Fue interesante y tengo mis propio bosquejo de opiniones que iré madurando conforme vaya adentrándome cada vez más...
Cuando elegí mi carrera (Biología) lo hice por dos razones: una que estaba cerca de mi madre que es lo que ella quería y la otra porque quería realizar mi sueño, mi propio Instituto. En Cobiotec, ahora Conservación A.C aprendí a moverme entre fundaciones, empresas y donantes de USA. Sin duda, aprendí que para ellos lo primero eran los recursos naturales, obviamente con sus propios intereses y el plus a la hora de encontrar fondos era mejorar la calidad de vida de las personas. Quizás por ello seguí esa misma línea al estudiar el Máster en Gestión Medioambiental, creyendo que por ahi podría encontrar contactos en Europa pero las cosas no funcionan de ese modo. Aquí lo primero son las personas, la calidad de vida de las personas y el plus es la conservación del medio ambiente. Apenas hay fondos o subvenciones para financiar en América proyectos de ecología, pero si existen bastantes entidades y voluntad por parte de las personas autóctonas para desarrollar proyectos de Cooperación Internacional, lo ven con buenos ojos, lo cual me reconforta y alegra yo creo que ese es el camino que debo seguir por aquí para poder ayudar a mi gente y a todas las personas que dejé al venir hacia España.
Quizás lo único que no me gusta... es que ven con buenos ojos ese tipo de proyectos pero su mirada no es tan buena, ni tan bien vista cuando se trata de ayudar a los migrantes que están aquí.
Europa ha envejecido, no lo digo yo, sino muchos estudios. Ya no tienen recursos naturales, dependen de terceros países para cubrir muchas sino es que todas sus necesidades básicas. Quizás sea momento de aplicar lo dicho por Wole Soyinca, premio Nobel de Literatura, 1986.
"Por cada cayuco que llega a Europa con 100 africanos que arriesgan su vida por buscar una vida mejor debería salir otra embarcación en sentido contrario que llevara europeos emprendedores a África. No tienen que mandarnos a sus criminales, sino a aventureros que busquen nuevas oportunidades. Les aseguro que si se instalan en Lagos, ya no querrán salir de allí".
Yo sólo espero que España no se convierta en otra USA hermética y aferrada a su etnocentrismo, incapaz de abrirse a lo que es distinto.
Mi historia comienza en el año 2004 cuando arribé a España, traía muchas ganas de hacer cosas, empezar de lleno con mi proyecto de vida profesional que empecé hace años en mi país, México. Llegué con una gran trayectoria profesional, vamos... venía dispuesta a todo. Sin embargo poco a poco y sin querer, todos los obstáculos, burocracias, menosprecios, xenofobia, racismo y demás... fueron apagando todas esas ilusiones y esas ganas... hasta tal punto que llegué a entrar en una terrible depresión de la que intentaba salir por absolutamente todos y TODOS los medios, pensaba que todo lo que hice en México no valía nada, había perdido mi propio orgullo.
Algunas personas no tienen ni idea de lo que deseaba hacer con mi vida, estaba harta, mutilada del todo, sin motivación, sin nada... siempre con el pánico de pensar que perdería mi autocontrol, mi raciocinio y mi conciencia.
Me ofrecí en varios lugares, varias veces como voluntaria y de ningún modo tuve la oportunidad de demostrar lo que sé hacer, lo que valía.
Ahora estoy convencida de que las cosas pasan por algo y de que esto que me ha ocurrido ha servido para fijarme verdaderamente en cosas que desconocía. Ahora me alegro de estar viva y de haber pasado todo lo que he pasado porque ahora realmente sé porque nunca más permitiré que delante de mí se repitan actitudes racistas, discriminatorias, xenófobas hacia ninguna persona de este planeta.
Hoy las cosas han cambiado, pues una gran persona vinculada a una ong de migrantes me ofreció la oportunidad de ser voluntaria.
Esta experiencia me está sirviendo para sacar muchos sentimientos depositados en lo más hondo de mi corazón y que no me creía capaz de desenterrarlos del foso donde los había enterrado.
Apenas llevo tres semanas como voluntaria, aunque mi capacidad económica solo me permite ir dos días a la semana. Todos los días estoy pensando en CEPAIM, todos los días estoy investigando, actualizándome, haciendo proyectos, pensando alternativas para sensibilizar a los autóctonos españoles de que los migrantes no somos una lacra, ni todos robamos, ni todos matamos, ni somos tantas cosas que dicen las personas que no nos conocen.
Estoy teniendo el placer de conocer a otras asociaciones, de asistir a jornadas y lo más importante, poder conectar con tanta gente migrante en una situación igual o similar a la mía y que también está siendo voluntariado para ayudar a las personas a integrarse. Ahora si me siento útil, puedo observar la vida desde ambas perspectivas, realizarme en mi vocación y de crecer como persona. Ahora se pueden imaginar lo mucho que me está aportando ser voluntaria y formar parte de una ong como CEPAIM.
Por ello, quiero dar las GRACIAS a la gente que forma parte de CEPAIM con todas sus subsedes, en especial a la responsable de ITACA Ciudad Real, Antonia Liberato y a Julia Aliaga, porque confiaron en mí desde el primer momento y que me han dado la oportunidad de contribuir con algo de mi propio valor.
GRACIAS de verdad, gracias a ustedes he vuelto a ser una Luciérnaga :)