Esta mañana charlando con mi mentor de la SECOT acerca de este tema y de mi andadura emprendedora, nunca pensé que fuera a encontrarme con una situación decisiva en el avance de mi proyecto empresarial ShowFish tan pronto.
Desde un principio, a los proveedores de peces que he estado eligiendo les he exigido pequeñas acciones en sus granjas piscícolas para poder surtirme. No solo calidad en los propios peces y productos, sino calidad humana en todo el proceso que llevan en su granja, sean personas, animales o peces.
Pues bien, este verano al localizar una gestoría que además de darme esa atención y servicio de calidad que necesito para mi empresa. Una gestoría con un excelente currículum, apta para llevar la gestoría en los términos que necesito, en fin una trayectoria increíble pero... con un historial con sus empleados no muy justo. Hace dos años prescindió de una excelente profesional simplemente porque con su salario podría contratar dos personas de empresas temporales (ETT's), si hubiera sido el único caso podría haberlo pasado como una excepción pero al ir investigando más acerca de esa empresa y sus actuaciones, es una práctica que lleva haciendo desde hace tiempo para poder crecer su empresa. Teniendo ETT's durante el tiempo suficiente para explotarlas hasta donde marca la Ley. Francamente, este tipo de empresas no son justas, ni tienen ningún tipo de compromiso con la sociedad, ni con el crecimiento de la región donde se ubican.
Una empresa nunca puede olvidar su compromiso social en su desarrollo con tal de lograr el máximo de rentabilidad posible.
Este empresario, ignora que su empresa existe porque la sociedad le ha dado cabida, contratamos sus servicios y le proveemos de todo aquello que necesita.
Obviamente una empresa no debe ser una ONG, pero tampoco es admisible que el deseo desesperado por obtener un mayor beneficio, nos haga marchar como locomotoras, sin detenernos a considerar como conseguirlo y mucho menos en como retribuir a la sociedad parte del beneficio que obtenemos con nuestras empresas. Desentendiéndonos del compromiso con la sociedad, el cual, siempre irá mucho más allá de proveer unos bienes y servicios o de proveer unos cuantos empleos.
Una empresa no puede ser un ente que sólo deja problemas a la sociedad, deber ser un ente que colabore a resolver los problemas y dificultades de la sociedad o al menos a no crearlos. Sacrificar un poco de rentabilidad en pro y beneficio social, no es un gasto, sino una inversión que la sociedad retribuirá con creces si colaboras.
Afortunadamente tengo la opción de decidir con quien voy a trabajar y a quien voy a contratar. Y como le dije a Manuel (mi mentor) de una cosa estoy bien segura y es que al menos en mi propio tejido colaboraré a construir esa parte de la sociedad empresarial sana que queremos y necesitamos, que si bien no tenga mi misma filosofía, al menos tenga ética y compromiso con la sociedad donde nos estamos desarrollando. Y si alguien se pregunta que pensó mi mentor acerca de esto, está totalmente de acuerdo. Así que no, no estamos solos con este pensamiento y esta filosofía que quiero llevar.












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